
Había una vez un hombre parado en una calle de Buenos Aires durante una de esas noches de verano en la que todos están en la cama pero nadie puede dormir, cuando de repente un chico se le acerca y se lo queda mirando.
-Hola, ¿Cómo te llamás? –le preguntó el hombre al chico, un poco por curiosidad y otro poco porque el crío lo ponía nervioso con sus ojitos clavados en su humanidad.
-Josecito... –le contestó el pibe sin dejar de mirarlo maravillado.
-¿Y tus papás? –siguió el señor, intentando encontrar a alguien que se hiciera cargo del mocoso mirón.
-Por allá... –dijo rapidito el nene con sus ojitos casi saliéndose de las órbitas, como si fueran poquito para mirar tanto hombre.
-Ah... Pero, ¿dónde?
-Allá.. –otra vez, rapidito.
La verdad es que a esta altura, el hombre estaba un poco... ¿Cómo decirlo?... perdiendo su escasa tolerancia al percibir que el pibe lo seguía mirando como un perro a una molleja.
-¿Dónde, pibe? Sos muy chiquito para andar solo en la calle...
-Y a vos que te importa. –los ojos aún clavados.
-¿Cómo?
-Y a vos que te importa, alcahuete. –más clavados.
-¿Qué?
-Nada, nada... –clavadísimos.
Y ahí nomás se le puso todo rojo al hombre. Este pibe, de la nada, ojos clavados, falta de respeto, solo... Solo...
-Escuchame, mocosito. Salí de acá porque ya me estás molestando.
-No quiero...
-Salí porque si no...
-¿Qué?
-Voy a hacer lo que hago siempre con los chicos que me molestan.
-¿Y qué hacés con los chicos que te molestan?
-Los asusto.
-¿Cómo?
-Les grito
-¿Nada más?
-Me los llevo
-¿Adónde?
-¡Ah! Coca mía.
-Sos un mentiroso. Además no me da miedo.
-Mirá que también les pego...
El chico, que no había parado de observarlo mientras el hombre trataba de sacárselo de encima, se rió y le dijo:
-Mi papá también, pero no le tengo miedo.
-Pero si siguen molestando yo además de pegarles los...
-¿Qué?
-Mejor dejá, tomátelas, dale. Yo sé por qué te lo digo.
-¿Por qué?...
-Dale, nene, volá...
-Pero ¿por q...
Antes de que el nene terminara su pregunta, el hombre sacó un arma y le pegó un tiro en la cabeza al chico que lo había estado mirando fijamente y poniéndolo nervioso. La criatura se desplomó instantáneamente como un títere sin piolines, con la diferencia de que un charco de color rojo empezaba a rodear su menuda figura.
El hombre enfundó el arma mientras puteaba bajito, prendió un cigarrillo y se fue para la comisaría. No sea cosa que sus compañeros se comieran toda la pizza antes de que llegara.
NOTA: Qué reacción desmedida, ¿no? Parece fantasía. De hecho lo es, pero el 14 de noviembre de 2009, un chico de 17 años fue encontrado inconsciente bajo un puente de la autopista, donde había sido escondido por la policía luego de que le fracturaran el cráneo a golpes. Eso no fue fantasía ¿Qué había hecho? La cola para ver el recital de su banda favorita, con la entrada en la mano y la ilusión de ver al grupo que tanto le gustaba. ¿Había hecho algo más? No sé, quizás si, quizás no. Quizás puteó a algún policía, quizás empujó en la cola, quizás miró fijo a algún oficial...
El martes 8 de diciembre de 2009, Rubén Carballo se murió sin ver a su banda favorita...
-Hola, ¿Cómo te llamás? –le preguntó el hombre al chico, un poco por curiosidad y otro poco porque el crío lo ponía nervioso con sus ojitos clavados en su humanidad.
-Josecito... –le contestó el pibe sin dejar de mirarlo maravillado.
-¿Y tus papás? –siguió el señor, intentando encontrar a alguien que se hiciera cargo del mocoso mirón.
-Por allá... –dijo rapidito el nene con sus ojitos casi saliéndose de las órbitas, como si fueran poquito para mirar tanto hombre.
-Ah... Pero, ¿dónde?
-Allá.. –otra vez, rapidito.
La verdad es que a esta altura, el hombre estaba un poco... ¿Cómo decirlo?... perdiendo su escasa tolerancia al percibir que el pibe lo seguía mirando como un perro a una molleja.
-¿Dónde, pibe? Sos muy chiquito para andar solo en la calle...
-Y a vos que te importa. –los ojos aún clavados.
-¿Cómo?
-Y a vos que te importa, alcahuete. –más clavados.
-¿Qué?
-Nada, nada... –clavadísimos.
Y ahí nomás se le puso todo rojo al hombre. Este pibe, de la nada, ojos clavados, falta de respeto, solo... Solo...
-Escuchame, mocosito. Salí de acá porque ya me estás molestando.
-No quiero...
-Salí porque si no...
-¿Qué?
-Voy a hacer lo que hago siempre con los chicos que me molestan.
-¿Y qué hacés con los chicos que te molestan?
-Los asusto.
-¿Cómo?
-Les grito
-¿Nada más?
-Me los llevo
-¿Adónde?
-¡Ah! Coca mía.
-Sos un mentiroso. Además no me da miedo.
-Mirá que también les pego...
El chico, que no había parado de observarlo mientras el hombre trataba de sacárselo de encima, se rió y le dijo:
-Mi papá también, pero no le tengo miedo.
-Pero si siguen molestando yo además de pegarles los...
-¿Qué?
-Mejor dejá, tomátelas, dale. Yo sé por qué te lo digo.
-¿Por qué?...
-Dale, nene, volá...
-Pero ¿por q...
Antes de que el nene terminara su pregunta, el hombre sacó un arma y le pegó un tiro en la cabeza al chico que lo había estado mirando fijamente y poniéndolo nervioso. La criatura se desplomó instantáneamente como un títere sin piolines, con la diferencia de que un charco de color rojo empezaba a rodear su menuda figura.
El hombre enfundó el arma mientras puteaba bajito, prendió un cigarrillo y se fue para la comisaría. No sea cosa que sus compañeros se comieran toda la pizza antes de que llegara.
NOTA: Qué reacción desmedida, ¿no? Parece fantasía. De hecho lo es, pero el 14 de noviembre de 2009, un chico de 17 años fue encontrado inconsciente bajo un puente de la autopista, donde había sido escondido por la policía luego de que le fracturaran el cráneo a golpes. Eso no fue fantasía ¿Qué había hecho? La cola para ver el recital de su banda favorita, con la entrada en la mano y la ilusión de ver al grupo que tanto le gustaba. ¿Había hecho algo más? No sé, quizás si, quizás no. Quizás puteó a algún policía, quizás empujó en la cola, quizás miró fijo a algún oficial...
El martes 8 de diciembre de 2009, Rubén Carballo se murió sin ver a su banda favorita...
El viernes 20 de noviembre de 1991, Walter Bulacio también se murió sin verla...
Un oficial de policía debe estar 3 años pupilo y en el ultimo año hace pasantías en una comisaría. Durante esos 3 años, el sueldo no se paga en un 100%, sino en un 60% más o menos. Por lo cual, el sueldo básico de un policía común es de 520$ aproximadamente y otros suplementos que son casi todos en negro. En total un agente que recién ingresa cobra (lo que queda en mano, con todos los descuentos que te hacen) 2.089$
Borombonbon Borombon el que no salta es un....!
ResponderEliminarChe ojo que si esto lo lee el Oficial Terclavers se te pudre. Me quiero hacer seguidor y no puedo. Felictaciones x el blog! Abrazo!
cualquier hijo de puta trastornado se hace poli..
ResponderEliminaraguante tu blog! pero no se como hacerme fuckign fan
que buen blog. me lo apunto.y a seguirlo,no?
ResponderEliminargracias,gracias.me siento bienvenida.